Relato en primera persona. En busca de un hotel 'sin contacto' en París para calmar mi timidez, descubrí por casualidad que la profesionalidad humana y discreta del Mercure Montparnasse Raspail era un remedio mucho más eficaz que la tecnología.
Crónica de una persona tímida que, buscando un hotel sin recepción en París, encontró una solución mucho más tranquilizadora: la profesionalidad discreta y la acogida eficiente del Mercure Montparnasse Raspail, reservado por horas.