Vivimos en Noisy-le-Grand en un piso de 50m² que se nos hace cada vez más pequeño. El teletrabajo, la rutina... la intimidad se desvanece. Relato de nuestra solución: una escapada de unas horas en un hotel de Champs-sur-Marne, a menos de 10 minutos en RER, para reencontrarnos.